La obesidad por Lic. Constanza Bonelli

Alteración en el cuerpo por un drama en el alma. La obesidad por Lic. Constanza Bonelli

La obesidad puede ser el resultado de alteraciones metabólicas, pero también de trastornos de la alimentación. Podemos comprenderla como una manifestación física de una dolencia psíquica. Podríamos pensar que se trata de un mensaje en el cuerpo que puede leerse en el particular camino del análisis, es decir, según la historia individual de quien padezca este trastorno. Se trata de una patología compleja en la que se observa la confluencia de distintas variables como lo biológico, lo psicológico, lo social, lo ambiental y lo cultural.

Obesida: por Lic. Constanza BonelliLa obesidad es un problema de salud grave por la cantidad de personas que la padecen (es uno de los males del siglo a nivel mundial) y porque desencadena una serie de enfermedades que pueden llegar al desenlace de la muerte, como patologías cardiovasculares, metabólicas, óseas, entre otras.

Existen distintos grados de obesidad que se evalúan según la cantidad de tejido graso en porcentajes de la masa corporal total. Los parámetros considerados saludables varían según la época y la cultura, según un tamaño de cuerpo ideal que se establece.

Tomando en cuenta lo cultural y las distintas épocas, hubo momentos en los que el exceso de peso estaba asociado a la posibilidad de protegerse frente a la hambruna o a ciertas enfermedades, de este modo era considerado como saludable tener una talla grande. También se la ha asociado al poder económico y social. En épocas más actuales la obesidad no es sinónimo de salud. Desde fines del siglo pasado y continuando con este, las exigencias de belleza, sobretodo femeninas, apuntan a cuerpos delgados, incluso demasiado, por lo que ha habido también un desarrollo de patologías alimentarias como la anorexia y la bulimia, en la persecución de la delgadez extrema.

Según la historia de quien es obeso, este síntoma puede representar distintas ideas, fantasías, temores, o conflictos psíquicos, que se intentan resolver mediante la alteración de la conducta o del cuerpo. Así podemos ver que algunas personas a partir de un sentimiento de vacío que no pueden tolerar, buscan llenarlo con comida, desde una pulsión oral que busca gratificación, y por lo tanto, intentan calmar la angustia que ese vacío les provoca. Tienden a comer más cuando están estresados, angustiados o deprimidos. Es decir, mediante la incorporación de la comida se gratifican en un intento de compensar un malestar psíquico.

También podemos pensar en otras fantasías detrás del cuerpo obeso. Ideas inconscientes de ser más fuertes, más grandes, a modo de compensar un sentimiento inconsciente de insignificancia, como si se sintieran muy chiquitos y necesitaran agrandar el cuerpo para poder “completarse”. O también como fantasía de prepararse para crecer, a modo de almacenar energía para sentirse capaces de materializar el crecimiento. Ideas que muestran fallas adaptativas en cuanto a un desarrollo normal por ser inadecuadas para el fin que buscan.

Otras fantasías frecuentes detrás del cuerpo mórbido, sin formas, se relacionan con borrar las diferencias sexuales, el cuerpo obeso masculino y femenino se parecen más que cuando son delgados. Aquí podemos encontrar conflictos psíquicos que se relacionen a la identidad sexual y a la sexualidad en sí misma. El cuerpo obeso también borra las formas dejando un aspecto menos desarrollado, como infantil. Podríamos decir que en estos casos se borran las diferencias sexuales y el cuerpo de la adultez, como si se tratara de cierta detención en el desarrollo normal del individuo.

Es frecuente que frente a ciertas situaciones traumáticas algunas personas reaccionen con un aumento de ansiedad y modifiquen su conducta alimentaria generando un incremento de peso que puede llevarlos a la obesidad.

Principalmente es una cuestión oral, esto quiere decir que se desprende de conflictos asociados a una etapa de la vida que recibe el nombre de etapa oral. Es la primera etapa desde el nacimiento cuando el bebé descubre el mundo a través de su boca. Comenzando por la lactancia y continuando con cada objeto con el que se familiariza llevándoselo a la boca. Cuando en este período algo sucede que dá lugar a un conflicto, queda establecida la posibilidad del desarrollo de distintas patologías, entre ellas la conducta patológica que lleva a ser obeso.

La obesidad entendida como el resultado de un conflicto psíquico, como los antes mencionados, responde seguramente a un funcionamiento fallido en ese primer encuentro con la alimentación, que es mucho más que comida en el ser humano, ya que es el momento en el que se crea el vínculo más primario e importante, con la mamá (o sus sustitutos, padre o cuidadores). Es probable que esas fallas hayan presentado frustraciones o sobre-gratificaciones que dieran lugar a la emergencia de la obesidad, sea desde la infancia o en la adultez. Así la comida puede representar lo que aleja de la frustración, o bien, el recuerdo de la sobre-gratificación, como un momento cálido de protección que se busque frente a la vivencia de algo angustiante en la actualidad.

La descripción de las alteraciones biológicas que se dan en la obesidad también pueden leerse psicológicamente. La grasa acumulada por años en lugar de ser reserva energética para gastar, actuar, vivir, genera ciertos cambios metabólicos como diabetes o pre-diabetes por lo cual no se sintetiza adecuadamente ni el alimento que se incorpora ni las reservas grasas, entonces los obesos se sienten cansados, desganados por lo que cada vez son más sedentarios, generando de este modo un circuito muy negativo de mala alimentación, sobrepeso e inactividad, que une modificaciones físicas y conductuales.

Aspectos ambientales y culturales también pueden influir en el desarrollo de un trastorno de la alimentación como la obesidad. Desde modelos familiares que respondan a un tipo de alimentación patológica, hasta mandatos culturales que afecten negativamente la conducta de alimentación. Sin olvidar que estamos en la era del consumo que tiene características que predisponen al modo de alimentarse sintomático del obeso, se trata de buscar objetos que gratifiquen de forma inmediata, y la comida puede ser uno de esos objetos.

No podemos pensar que toda persona obesa presenta algún tipo de trastorno psicológico, ni considerar todas las posibles fantasías que se relacionen a esta patología. Siempre habrá que considerar al paciente en su individualidad, es decir, descubrir la representación simbólica que tiene el sobrepeso para él, para poder brindarle el mejor tratamiento, teniendo en cuenta sus necesidades, y pensando de un modo holístico una intervención multidisciplinaria que contemple todos los aspectos implicados en esta patología.

Consultorios en Nordelta y Belgrano: 4871-6634 / 156-272-2973
UBA matrícula 31906
Candidata de la Asociación Psicoanalítica Argentina
licbonelli@gmail.com / Ig: lic.constanzabonelli

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