La comunidad educativa de Nordelta atraviesa horas de atención y cautela luego de que el Colegio Cardenal Pironio informara la detección de un mensaje amenazante escrito en un baño del nivel secundario, con referencia al jueves 30 de abril.

Desde la institución comunicaron que, de manera inmediata, se activó el protocolo vigente para este tipo de situaciones, priorizando la integridad de alumnos, docentes y personal. La amenaza ya se encuentra bajo investigación de las autoridades policiales y judiciales correspondientes.
Medidas preventivas y operativo especial
Como parte de las acciones implementadas, el colegio dispuso un refuerzo en la seguridad dentro y fuera del establecimiento, junto con un esquema de control más estricto en los accesos. Entre las principales medidas, se estableció que:
- El ingreso y egreso se realizará exclusivamente por la entrada principal.
- Los alumnos deberán asistir sin mochilas, utilizando bolsos o bolsas transparentes para sus útiles.
- Se restringirá el uso de lockers hasta nuevo aviso.
- Habrá presencia reforzada de personal de vigilancia en las inmediaciones.
A su vez, el equipo directivo y docente continúa aplicando los procedimientos de resguardo previstos, en coordinación con las autoridades.
Un llamado a la responsabilidad colectiva
Desde la institución remarcaron que, más allá de la veracidad o no de este tipo de amenazas, el impacto que generan es significativo. Estas situaciones afectan la salud emocional de estudiantes y familias, alteran el normal desarrollo de las clases y movilizan recursos públicos de seguridad y emergencia.
En ese sentido, se instó a las familias a dialogar con sus hijos sobre la gravedad de estos hechos, tanto desde lo social como desde lo legal, recordando que pueden derivar en sanciones disciplinarias e incluso en consecuencias judiciales.
Clases con normalidad y comunicación oficial
El colegio confirmó que el dictado de clases continúa desarrollándose con normalidad, bajo estrictas medidas de prevención. Asimismo, se comprometió a mantener informada a la comunidad educativa a través de los canales oficiales, solicitando evitar la difusión de versiones no verificadas.
En un contexto donde la seguridad escolar se vuelve una prioridad compartida, la situación refuerza la importancia de la prevención, la información responsable y el trabajo conjunto entre instituciones, familias y autoridades.



