La medida busca reducir accidentes, mejorar la convivencia vial y proteger a peatones, ciclistas y fauna silvestre como los carpinchos, cada vez más presentes en calles internas y avenidas.
Circular por Nordelta empezó a tener una nueva regla: en varios accesos y avenidas internas la velocidad máxima pasó a ser de 40 km/h.
La decisión responde a una combinación de factores que vienen creciendo en la ciudad: mayor circulación de vecinos, presencia de bicicletas y monopatines eléctricos, peatones caminando o haciendo deporte y, cada vez con más frecuencia, cruces de carpinchos en la vía pública.

Aunque para algunos conductores puede parecer una restricción más, desde la administración explican que el objetivo es reducir riesgos y evitar accidentes en zonas donde el tránsito es cada vez más mixto.
Para muchos vecinos tanto cambio de velocidad también puede ser motivo de frenadas de golpe y choques innecesarios.
Más tránsito y nuevas formas de movilidad
Nordelta dejó de ser solo un barrio residencial con autos circulando entre barrios. Hoy el movimiento incluye:
- chicos que van en bicicleta a los colegios
- vecinos que caminan o corren por las avenidas
- monopatines eléctricos
- carritos de golf
- vehículos de reparto y servicios
Todo esto genera un ecosistema vial mucho más complejo que hace algunos años.
Por eso, bajar la velocidad máxima en sectores clave busca reducir la gravedad de los accidentes en caso de que ocurran y dar más tiempo de reacción a los conductores.
El factor carpincho
Otro de los motivos que empujó la medida es la presencia creciente de Carpincho (Hydrochoerus hydrochaeris), que en los últimos años se convirtieron en parte del paisaje cotidiano de Nordelta.



