La nueva exposición de Malba Puertos abre su calendario 2026 con una propuesta que invita a recorrer el arte desde el cambio, la emoción y la experiencia sensorial.
Para quienes buscan planes diferentes cerca de casa, el calendario cultural suma una propuesta que combina arte, paisaje y experiencia. Desde el 28 de marzo, Malba Puertos inaugura “Metamorfo. Continuidad y transformación en la colección Malba-Costantini”, una muestra que invita a mirar el arte desde una idea tan simple como profunda: todo está en constante cambio.

Ubicado dentro de Puertos, en un entorno donde la naturaleza ya forma parte del recorrido, el museo propone una experiencia que va más allá de observar obras, se trata de detenerse, conectar y dejarse atravesar por lo que cada pieza sugiere.
Una muestra que pone el foco en el cambio
En el año de su 25° aniversario, Malba Puertos abre su programación con una exposición curada por Alejandra Aguado que reúne alrededor de cincuenta obras de artistas latinoamericanos de los siglos XX y XXI.

El punto de partida es Rompecabezas (1969) de Jorge de la Vega, una obra que funciona casi como una metáfora visual de toda la muestra: piezas que se transforman, se reorganizan y abren nuevas posibilidades.
A partir de ahí, el recorrido propone explorar distintas formas de transformación:
figuras que se desdibujan, materiales que parecen mutar, energías que se perciben más que verse.

La sensación es clara: nada es estático, todo está en movimiento.
Arte para mirar (y también para sentir)
Más allá de los nombres y trayectorias, lo interesante de “Metamorfo” es cómo cada obra invita a una lectura personal.
Hay trabajos que remiten a lo orgánico, otros a lo emocional, otros a lo abstracto, pero todos comparten una misma idea: el cambio como parte de lo vivo.

En ese sentido, la muestra funciona casi como un recorrido introspectivo, donde el visitante no solo observa, sino que también proyecta, imagina y resignifica.
Un plan cultural cerca de casa
La inauguración será el sábado 28 de marzo a las 17:00, con entrada libre y gratuita, y la muestra podrá visitarse hasta el 30 de agosto en la Sala del Lago.

Para quienes viven en Nordelta, Villanueva o zonas cercanas, es también una buena excusa para salir de la rutina sin alejarse demasiado: una combinación de arte, arquitectura y entorno natural que transforma la visita en un plan distinto.
Cuando el arte se vuelve experiencia
En un contexto donde cada vez más vecinos buscan propuestas culturales y espacios que inviten a bajar el ritmo, este tipo de muestras se integran naturalmente al estilo de vida de la zona.
Porque no se trata solo de ver arte, sino de vivirlo.

Y, en ese recorrido, descubrir nuevas formas de mirar, y de mirarse también.




